Con la llegada de la primavera, el buen tiempo está al caer. Especialmente en las zonas en las que el calor llegará pronto, debemos ser previsores y tener a punto nuestro equipo de aire acondicionado. Si hacemos una revisión temprana, evitaremos problemas inesperados cuando realmente lo vayamos a necesitar.
Desempolva tu aparato de aire acondicionado y asegúrate de que se encuentra en perfecto estado. Ahorrarás en imprevistos, en un consumo excesivo y en problemas de salud que pueda ocasionar.
- Lo primero que debemos comprobar es que los filtros estén limpios y en buen estado.
- Verifica el estado de la batería, suele estar en la parte trasera de la unidad exterior y es frecuente que acumule suciedad. Debemos limpiarla y comprobar que está en buen estado. Para ello, lo ideal es contraer a un profesional que lo haga con aire a presión. Una forma de hacerlo tú mismo es con un cepillo y mucha mucha paciencia.
- Limpia bien los ventiladores exteriores. Es la salida del aire caliente, por lo que es prioritario que esté libre de atascos y desperfectos como posibles fisuras.
- Verifica que el condensador no está bloqueado. Para ello, observa si la parte que sale al exterior recibe suficiente aire para funcionar con normalidad.
- Vigila el aislamiento térmico de la vivienda.
- Ventila la estancia cuando refresque.
- Regula el termostato de forma eficiente