En qué consiste nuestro servicio de extracción de vapores

Un sistema de extracción de vapores industriales capta las emisiones que se desprenden de un proceso productivo (cocción, fermentación, cromado, mezcla de disolventes, envasado químico) y las conduce fuera del recinto de trabajo, con tratamiento previo si la normativa medioambiental lo exige. Es una solución distinta de la extracción industrial de humos o de la extracción de gases, aunque comparten parte de la tecnología.

Los vapores son fluidos en estado gaseoso procedentes de sustancias que a temperatura ambiente son líquidas. Por eso su tratamiento requiere consideraciones específicas: densidad distinta del aire, posible condensación en los conductos, y riesgo añadido cuando se trata de atmósferas explosivas.

En entornos industriales los tipos más frecuentes son:

  • Vapores tóxicos: desprendidos en baños de cromado, tratamientos de superficie o procesos químicos
  • Vapores corrosivos: ácidos, alcalinos, procedentes de laboratorios e industria química
  • Vapores inflamables: disolventes, alcoholes, combustibles, sujetos a normativa ATEX
  • Compuestos Orgánicos Volátiles (COV): emisiones de pinturas, tintas, barnices, adhesivos

Sin un sistema adecuado, la acumulación de vapores tóxicos o corrosivos provoca problemas respiratorios, irritaciones, corrosión de equipos y, en el caso de los inflamables, riesgo real de explosión. La normativa de prevención de riesgos laborales (PRL) y las directivas medioambientales establecen valores límite de exposición profesional que obligan a dimensionar correctamente la instalación.

Cómo trabajamos: del estudio al mantenimiento

Nuestro proceso de trabajo

Cada proyecto de extracción de vapores tiene unas condiciones propias. En Bropro seguimos un proceso estructurado que cubre todas las fases, desde el análisis inicial hasta el mantenimiento continuo de la instalación.

Estudio técnico y cálculo de caudales

Evaluamos el tipo de vapor generado, las condiciones del recinto, los focos de emisión y la normativa aplicable. Con esos datos calculamos el caudal de extracción necesario y las renovaciones de aire mínimas.

Diseño de la red y selección de equipos

Dimensionamos los conductos, elegimos los equipos de captación (campanas, brazos, rendijas aspirantes) y los ventiladores adaptados al tipo de vapor: en vapores corrosivos usamos materiales resistentes, en inflamables equipamiento con certificación ATEX.

Instalación y legalización ante Industria

Nuestro equipo ejecuta el montaje completo y gestionamos la documentación técnica para legalizar la instalación ante el organismo competente de la Comunidad de Madrid.

Mantenimiento preventivo

Programamos revisiones periódicas: limpieza de conductos, sustitución de filtros, comprobación de caudales y verificación de equipos, para que el sistema mantenga su eficacia a lo largo del tiempo.

Cuéntanos tu proyecto

Si necesitas un sistema de extracción de vapores para tu actividad industrial, contacta con Bropro. Te haremos un estudio técnico personalizado y un presupuesto sin compromiso.

Nuestros servicios

Tipos de sistemas de extracción de vapores

En función del tipo de vapor, del proceso industrial y de la distribución del recinto, usamos una de estas tres aproximaciones (o una combinación de ellas).

Extracción localizada en el foco de emisión

La extracción localizada capta el vapor lo más cerca posible del punto donde se genera. Es la solución más eficiente: trabaja con caudales menores, mayor concentración de contaminante y menor consumo energético.

  • Campanas captadoras: se instalan sobre cubas de cromado, mesas de soldadura o equipos de cocción
  • Brazos articulados: permiten orientar la captación al punto exacto (laboratorios, puestos de pintura)
  • Rendijas aspirantes: para focos lineales como bandas de recubrimiento o líneas de envasado
  • Mesas aspirantes: utilizadas en operaciones manuales con disolventes o reactivos

La eficacia depende de la velocidad de captación en el foco, que varía según la densidad y la dirección del vapor.

Extracción general o ventilación por dilución

Cuando los focos de emisión están dispersos o no se pueden captar localmente, se recurre a la ventilación forzada de todo el recinto. El sistema calcula las renovaciones de aire por hora necesarias para mantener la concentración de vapores por debajo del valor límite de exposición.

  • Habitual en naves con procesos difusos o múltiples focos no captables
  • Se dimensiona el caudal de extracción en función del volumen del recinto y del tipo de actividad
  • En entornos industriales típicos se manejan entre 4 y 20 renovaciones/hora, dependiendo del contaminante

Es la solución estándar cuando la extracción localizada no resulta viable técnica o económicamente.

Sistemas de filtración y tratamiento de vapores

En muchos procesos, los vapores extraídos no pueden expulsarse directamente a la atmósfera. Antes de la evacuación, se instalan sistemas de tratamiento adaptados al tipo de contaminante:

  • Filtros de carbón activado: absorben COV, olores y vapores orgánicos
  • Scrubbers (lavadores de gases): neutralizan vapores ácidos o alcalinos mediante lavado químico
  • Filtros HEPA: retienen partículas y aerosoles asociados (imprescindibles en farmacéutica y laboratorios)
  • Condensadores de vapor: recuperan el líquido para reincorporarlo al proceso o eliminarlo de forma controlada

La normativa medioambiental fija los límites de emisión según el contaminante y el sector. Puedes consultar más soluciones en nuestra página de sistemas de aspiración y filtración industrial.

Sectores industriales que necesitan extracción de vapores

La extracción de vapores es necesaria en prácticamente cualquier sector que trabaje con líquidos calientes, disolventes o procesos químicos. Cada sector presenta emisiones distintas y requiere una solución específica.

  • Industria química. Procesos de síntesis, mezcla y envasado liberan vapores ácidos, alcalinos y disolventes orgánicos. Suelen requerir extracción localizada combinada con scrubbers o filtros de carbón activado.
  • Industria farmacéutica. La formulación, granulación y envasado generan vapores de disolventes (etanol, acetona, metanol) que obligan a sistemas con filtración y frecuentemente con clasificación ATEX.
  • Industria alimentaria. Los procesos de cocción, fermentación, ahumado y envasado generan vapor de agua, aromas concentrados y gases de combustión. La extracción permite cumplir condiciones higiénico-sanitarias y mantener el confort térmico.
  • Cromados y tratamientos de superficie. Los baños electrolíticos y de fosfatado desprenden vapores corrosivos altamente tóxicos que exigen campanas captadoras con materiales resistentes y tratamiento obligatorio antes de la evacuación.
  • Ensayos, análisis y trabajos con reactivos requieren campanas de extracción con caudales controlados y filtración específica según el reactivo manipulado.
  • Imprentas y artes gráficas. Las tintas y los disolventes de limpieza liberan COV que suelen tratarse con filtros de carbón activado.
  • Talleres mecánicos y de pintura. Operaciones de pintado, desengrasado y soldadura generan vapores de disolventes y aerosoles que deben captarse en el puesto de trabajo.
  • Industria cosmética. Mezcla de fragancias, alcoholes y bases oleosas emite vapores que requieren extracción localizada y filtración de olores.

Lo que opinan nuestros clientes

¿Necesitas un sistema de extracción de gases en tu instalación?

Contacta con Bropro. Te haremos un estudio técnico personalizado y un presupuesto sin compromiso.

Normativa aplicable a la extracción de vapores

La instalación de un sistema de extracción de vapores en España está regulada por varias normas que conviene conocer:

En cualquier actividad que supere los valores límite de exposición o que implique riesgo de atmósfera explosiva, es obligatorio disponer de sistemas de extracción dimensionados y mantenidos. En Bropro nos ocupamos de toda la legalización ante Industria, desde la memoria técnica hasta la puesta en marcha, para que tu instalación cumpla desde el primer día.

Preguntas frecuentes sobre extracción de vapores

Es una instalación diseñada para captar, conducir y evacuar los vapores generados en procesos industriales. Su función es proteger la salud laboral de los trabajadores, prevenir atmósferas explosivas y cumplir la normativa de prevención de riesgos. A diferencia de un extractor doméstico, dimensiona el caudal, trata el contaminante antes de expulsarlo y está sujeto a legalización.