Nuestra revisión técnica
¿Qué incluye nuestra revisión técnica de sistemas ATEX?
Nuestra revisión cubre la totalidad de los elementos que determinan la seguridad de una instalación ATEX, siguiendo el protocolo establecido por la UNE EN 60079-17. El resultado final es un informe técnico firmado que acredita el estado de la instalación y la conformidad con la normativa vigente.
El alcance de cada revisión incluye:
Verificación de la clasificación de zonas
Comprobamos que la delimitación de zonas 0, 1 y 2 (gases inflamables y vapores) y zonas 20, 21 y 22 (polvos combustibles) es correcta y está actualizada respecto al proceso productivo real.
Inspección de equipos ATEX instalados
Verificamos que cada equipo instalado en zona ATEX dispone del marcado CE-ATEX correcto, que su categoría es adecuada para la zona en la que opera y que su estado de conservación no compromete la seguridad.
Revisión de la instalación eléctrica ATEX
Según UNE EN 60079-14, comprobamos el diseño del cableado, los tipos de protección utilizados (Ex d, Ex e, Ex i, Ex p), las conexiones y la continuidad de tierra.
Verificación del sistema de ventilación y extracción
Medición de caudales reales, comprobación de la eficacia de dilución de gases, verificación de que no existen puntos muertos ni acumulaciones no previstas.
Revisión y actualización del DPCE
comprobamos que el Documento de Protección Contra Explosiones refleja fielmente el estado actual de la instalación y lo actualizamos si ha habido cambios.
Comprobación de procedimientos y formación del personal
Verificamos que el personal que trabaja en o cerca de zonas ATEX ha recibido formación adecuada y que existen procedimientos documentados de trabajo seguro.
El informe técnico firmado es el documento que acredita ante la inspección de trabajo que has cumplido con las obligaciones del RD 681/2003.
¿Cuándo es obligatoria la revisión de tu instalación ATEX?
Puesta en servicio de una nueva instalación
Antes de arrancar cualquier proceso productivo en una zona con riesgo de atmósfera explosiva, la instalación debe haber sido inspeccionada y el DPCE debe estar actualizado.
Modificación del proceso o de la instalación
Cualquier cambio que afecte a los equipos, a los caudales de ventilación, a los materiales procesados o a la distribución del espacio puede alterar la clasificación de zonas y requiere revisión previa.
Incidente, casi-accidente o activación de alarmas
Cualquier evento que haya podido exponer la instalación a condiciones de riesgo no controladas obliga a una inspección completa antes de reanudar la actividad.
Revisión periódica preventiva
La norma recomienda inspecciones detalladas cada tres años como mínimo, con inspecciones visuales anuales intermedias en instalaciones de alto riesgo.
En cuanto al técnico que puede realizar y firmar la revisión, la UNE EN 60079-17 exige que sea un técnico competente: persona con formación acreditada en normativa ATEX, conocimiento de los equipos instalados y capacidad para valorar la eficacia de los sistemas de ventilación. En Bropro disponemos de técnicos con esa formación certificada.
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Te facilitamos toda la información que necesites
¿POR QUÉ ELEGIRNOS?
¿Por qué elegir Bropro para la revisión de sistemas ATEX?
Las consultoras normativas ATEX revisan documentos. No instalan sistemas de ventilación, no conocen el comportamiento real de los flujos de aire y no pueden detectar el riesgo más crítico: que una ventilación mal diseñada cree zonas ATEX no previstas. En Bropro hacemos lo que ninguna consultora puede hacer:
Instalamos y revisamos ventilación en zonas ATEX
Somos únicos combinando ambas capacidades. Cuando revisamos, verificamos que el sistema funciona tal y como fue diseñado, no solo que los documentos están en orden.
Detectamos riesgos que las consultoras documentales no ven
El extractor mal orientado, el caudal insuficiente, el punto de acumulación no previsto. Solo lo detecta quien ha instalado los sistemas y conoce cómo se comporta el aire dentro de la nave.
Técnicos con formación certificada en UNE EN 60079-14 y UNE EN 60079-17
La revisión la firma un técnico competente, tal y como exige la norma.
Informe técnico firmado con validez ante inspección de trabajo
El documento que acredita el cumplimiento del RD 681/2003 ante cualquier requerimiento de la administración.
Respuesta ágil y cobertura local en Madrid y alrededores
Sin los tiempos de espera ni los costes de multinacional. Presupuesto sin compromiso desde el primer contacto.
Sectores industriales con mayor necesidad de revisión ATEX
Las zonas ATEX no son exclusivas de la industria petroquímica. Cualquier proceso que genere gases inflamables, vapores o polvos combustibles puede generar una atmósfera explosiva:
- Industria química y petroquímica: Gases inflamables y vapores de disolventes orgánicos; zonas 0 y 1 habituales en reactores, almacenamiento y trasvase.
- Industria alimentaria: El polvo de harina y el polvo de azúcar son combustibles de alta energía; zonas 20 y 21 en silos, amasadoras y líneas de envasado. Este riesgo es muy infrarrepresentado y muchos responsables de seguridad no son conscientes de él.
- Carpintería y ebanistería: Polvo de madera en suspensión; zonas 21 y 22 en áreas de corte, lijado y aspiración. La ventilación deficiente en estos talleres es una de las causas más frecuentes de incendio industrial.
- Estaciones de servicio y distribución de gas y GLP: Vapores de gasolina y gas licuado; zonas 1 y 2 alrededor de surtidores, depósitos y salas de bombas.
- Plantas de pintura y tratamiento de superficies: Vapores de disolventes y diluyentes; zonas 1 y 2 en cabinas, hornos y zonas de mezcla.
- Bodegas y destilerías: Vapores de alcohol durante la fermentación y el almacenamiento en barrica; zonas 1 y 2 estacionales.
- Industria farmacéutica: Disolventes orgánicos y polvos de principios activos; múltiples zonas según el proceso de síntesis, formulación y envasado
¿Qué son los sistemas ATEX y por qué requieren revisión especializada?
Una atmósfera explosiva (ATEX) se forma cuando gases inflamables, vapores o polvos combustibles se mezclan con el aire en concentraciones suficientes para que una chispa o llama provoque una explosión. Cualquier instalación industrial en la que exista ese riesgo es una instalación ATEX, independientemente del sector o del tamaño de la empresa.
La ventilación es el principal mecanismo de control del riesgo ATEX. Un sistema de ventilación bien diseñado diluye los gases inflamables y los polvos combustibles por debajo del umbral de explosión, reduciendo o eliminando la zona ATEX. Sin embargo, una ventilación deficiente, sobredimensionada o mal ejecutada puede hacer exactamente lo contrario: crear corrientes que concentren los contaminantes en puntos no previstos, generando zonas ATEX donde el estudio inicial no las contemplaba.
Este riesgo oculto solo lo detecta quien ha instalado sistemas de extracción industrial y conoce el comportamiento real de los flujos de aire. Las consultoras normativas que solo hacen revisiones documentales no tienen esa visión desde dentro de la instalación.
Las consecuencias de una instalación ATEX deficiente son tres: riesgo real de explosión o incendio con víctimas, responsabilidad penal directa del empresario, y sanciones económicas que pueden alcanzar los 819.780 € según la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social. La revisión técnica periódica no es un trámite burocrático; es la única forma de demostrar que has cumplido con la diligencia debida.
Ventilación ATEX: la herramienta para controlar las atmósferas explosivas
La ventilación es el mecanismo más eficaz para reducir o eliminar las zonas ATEX. Cuando el sistema está bien diseñado y dimensionado, la dilución de gases por encima del límite inferior de explosividad mantiene las concentraciones por debajo del umbral de riesgo, lo que permite reducir la extensión de la zona ATEX o, en algunos casos, eliminarla de la clasificación.
La normativa reconoce tres tipos de ventilación para entornos ATEX: natural (corrientes de aire sin aporte mecánico), artificial o forzada (ventiladores y extractores), y mixta. En la mayoría de los entornos industriales, la ventilación artificial es imprescindible porque los caudales naturales no son suficientes ni controlables.
Aquí reside el diferenciador más importante de Bropro frente a cualquier consultora normativa: una ventilación mal diseñada puede crear zonas ATEX no previstas. Un extractor mal orientado, un caudal insuficiente o un punto de impulsión incorrecto puede generar una acumulación de gases inflamables en un rincón que el estudio de clasificación de zonas no contempló. Solo quien ha instalado los sistemas y conoce el comportamiento real de los flujos de aire puede detectar este riesgo. Las consultoras que solo revisan documentos no tienen esa perspectiva.
En Bropro diseñamos, instalamos y revisamos los sistemas de ventilación ATEX. Cuando hacemos una revisión, no solo verificamos que los documentos están en orden; comprobamos que el sistema funciona tal y como fue diseñado y que no ha generado riesgos secundarios. Es un servicio integral que ningún otro proveedor en Madrid puede ofrecer de la misma manera.
Marco legal: RD 681/2003, RD 144/2016 y normas UNE EN 60079
El marco normativo ATEX en España está articulado por dos reales decretos y un conjunto de normas técnicas de obligado cumplimiento para las empresas con riesgo de atmósferas explosivas.
El Real Decreto 681/2003 transpone la Directiva 1999/92/CE y establece las disposiciones mínimas para proteger la salud y seguridad de los trabajadores expuestos a riesgos derivados de atmósferas explosivas. Obliga al empresario a clasificar las zonas, evaluar los riesgos, seleccionar equipos adecuados y elaborar el Documento de Protección Contra Explosiones (DPCE). La responsabilidad recae directamente sobre el empresario o el responsable de la instalación.
El Real Decreto 144/2016 regula los aparatos, sistemas de protección y componentes destinados a su uso en atmósferas potencialmente explosivas, garantizando que los equipos instalados en zonas ATEX cumplan los requisitos esenciales de seguridad.
Las normas técnicas de referencia para la instalación y el mantenimiento son:
- UNE EN 60079-14: Instalación de equipos eléctricos en zonas con atmósferas explosivas gaseosas. Define los requisitos de diseño, selección y montaje.
- UNE EN 60079-17: Verificación e inspección de instalaciones eléctricas en zonas ATEX. Establece la periodicidad y el alcance de las revisiones, así como las cualificaciones del técnico competente.
Las infracciones en materia de PRL y seguridad industrial se clasifican como muy graves, con sanciones de hasta 819.780 € según el artículo 13 de la Ley 5/2000 de Infracciones y Sanciones en el Orden Social, más la posibilidad de responsabilidad penal si el incumplimiento deriva en accidente.
Resolvemos tus dudas
Preguntas frecuentes sobre revisión de sistemas ATEX
No todas, pero más de las que creen. El RD 681/2003 obliga a cualquier empresa en la que pueda formarse una atmósfera explosiva durante el proceso productivo, el almacenamiento o la manipulación de productos. Si en tu instalación se generan gases inflamables, vapores de disolventes, o polvos combustibles (incluyendo harina, azúcar, madera o metales en polvo), tienes la obligación de evaluar el riesgo ATEX y, si existe, de clasificar las zonas y elaborar el DPCE. La frase «a nosotros no nos afecta» es, con frecuencia, la que más cara acaba saliendo.
La UNE EN 60079-17 establece que las instalaciones eléctricas en zonas ATEX deben inspeccionarse detalladamente al menos cada tres años, con revisiones visuales anuales en instalaciones de mayor riesgo. Sin embargo, cualquier modificación del proceso, cambio de equipos o incidente obliga a una revisión inmediata antes de reanudar la actividad. La periodicidad recomendada por Bropro es anual para instalaciones con zonas 0 o 20, y bienal para zonas 1, 2, 21 y 22 con proceso estable.
El Documento de Protección Contra Explosiones es el documento maestro que exige el RD 681/2003 a toda empresa con riesgo de atmósferas explosivas. Debe recoger la evaluación y clasificación de zonas ATEX, los equipos instalados y su adecuación a cada zona, las medidas de prevención y protección adoptadas, y los procedimientos de trabajo seguro. Están obligadas todas las empresas que, tras la evaluación inicial, confirmen la existencia de zonas ATEX en sus instalaciones. El DPCE debe mantenerse actualizado cada vez que cambie el proceso productivo o la instalación.
Según la UNE EN 60079-17, solo puede realizarla y firmarla un técnico competente: una persona con formación acreditada en la normativa ATEX aplicable, conocimiento de los equipos instalados y capacidad técnica para evaluar la eficacia de los sistemas de control del riesgo, incluida la ventilación. No es suficiente con ser un técnico de PRL o un electricista sin formación específica ATEX. En Bropro nuestros técnicos cuentan con formación certificada en UNE EN 60079-14 y UNE EN 60079-17 y experiencia demostrable en instalaciones de múltiples sectores.
Las consecuencias son de tres tipos. Primero, el riesgo real de accidente: una explosión en una zona no controlada puede causar víctimas mortales y destruir la instalación. Segundo, sanciones económicas: la Ley 5/2000 clasifica el incumplimiento ATEX como infracción muy grave, con multas de hasta 819.780 € y posible paralización de la actividad. Tercero, responsabilidad penal: si el incumplimiento deriva en un accidente con lesionados o fallecidos, el empresario y los responsables técnicos pueden enfrentarse a cargos por delito contra la seguridad de los trabajadores, tipificado en el Código Penal.