¿Qué es un sistema de renovación de aire y para qué sirve?
La renovación de aire consiste en sustituir el aire interior de un espacio por aire fresco del exterior a un caudal mínimo determinado. No se trata solo de mover el aire: se trata de garantizar que la concentración de contaminantes, humedad y CO₂ se mantenga dentro de límites seguros para las personas que trabajan en ese espacio.Cuando la renovación es insuficiente, el aire interior acumula CO₂ procedente de la respiración humana y de procesos de combustión, vapores químicos, partículas en suspensión, exceso de humedad y calor residual de máquinas o procesos. El resultado visible es el ambiente cargado, la fatiga temprana y la reducción del rendimiento cognitivo. El resultado invisible son los riesgos para la salud laboral que establece la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.
Como referencia técnica, la Organización Mundial de la Salud sitúa el límite de CO₂ en interiores en 1.000 ppm para espacios de trabajo. A partir de 1.500 ppm aparecen síntomas de fatiga, dolor de cabeza y pérdida de concentración. Muchas naves industriales sin renovación adecuada superan con facilidad las 2.000 ppm en horas punta de actividad.
Un sistema de renovación bien dimensionado resuelve estos problemas de raíz: extrae el aire contaminado, impulsa aire limpio del exterior y mantiene el equilibrio de presión entre zonas. El resultado es una calidad del aire interior que cumple la normativa y que mejora las condiciones reales de trabajo.
Cómo trabajamos: del estudio al mantenimiento
¿Cómo dimensionamos e instalamos tu sistema de renovación de aire?
Visita técnica a la nave
Analizamos la geometría del espacio, los procesos industriales activos, las fuentes de calor y contaminación, la ocupación habitual y las instalaciones existentes.
Cálculo de caudales y renovaciones por hora necesarias
Determinamos el caudal mínimo de renovación exigido por la normativa y el caudal real necesario para neutralizar la carga contaminante específica del proceso.
Selección de equipos
Elegimos el tipo de sistema (extracción, impulsión, doble flujo) y los equipos concretos en función de los caudales calculados, el espacio disponible y el presupuesto.
Diseño de la red de conductos de aire
Trazamos el recorrido de los conductos de aire para asegurar una distribución homogénea, minimizar pérdidas de carga y facilitar el mantenimiento futuro.
Instalación
Ejecutamos la instalación con nuestro equipo técnico propio. Coordinamos con el resto de instalaciones de la nave para minimizar la interferencia con la producción.
Equilibrado de caudales
Una vez instalado el sistema, medimos y ajustamos los caudales reales en cada boca para garantizar que la distribución se corresponde con el diseño. El equilibrado de caudales es la fase que muchos instaladores omiten; nosotros la consideramos obligatoria.
Puesta en marcha y verificación
Comprobamos el correcto funcionamiento del sistema completo, entregamos la documentación técnica y formamos al personal de mantenimiento en el uso y revisión básica del sistema.
Solicita el estudio técnico de tu nave
Calculamos las renovaciones necesarias sin compromiso
La mejor opción
¿Por qué elegir Bropro para la instalación de sistemas de renovación de aire industrial?
En Madrid hay decenas de instaladores que montan un ventilador y llaman a eso «renovación de aire». No todos calculan los caudales, no todos equilibran el sistema y prácticamente ninguno distingue entre el RITE para personas y la normativa de procesos industriales. En Bropro hacemos las cosas de otra manera:
Cálculo técnico real, no equipos de catálogo
Calculamos el caudal mínimo necesario según la actividad y la normativa aplicable, diseñamos la red de conductos y equilibramos los caudales en puesta en marcha.
Empresa instaladora habilitada RITE
Emitimos la documentación técnica exigida y legalizamos la instalación cuando corresponde.
Distinción RITE personas / normativa de proceso industrial
Sabemos cuándo aplica cada marco normativo y dimensionamos el sistema para cumplir los dos simultáneamente. La mayoría de instaladores no conoce esta diferencia.
Servicio llave en mano
Visita técnica, cálculo, diseño, instalación, equilibrado de caudales y puesta en marcha. Cobertura en Madrid y el centro peninsular.
Expertos en Ventilación industrial
Consulta también los sistemas de ventilación industrial que realizamos y contáctanos para tu estudio técnico sin compromiso.
Nuestros servicios
Tipos de sistemas de renovación de aire para uso industrial
La selección depende del caudal m³/h, del tipo de proceso, de la presencia de contaminantes en el aire extraído y del presupuesto disponible para la instalación.
Ventilación natural asistida
Aprovecha la diferencia de presión y temperatura entre interior y exterior mediante aberturas controladas. Solo es viable cuando las condiciones del entorno lo permiten y la actividad no genera contaminantes concentrados. Adecuada para almacenes con baja carga térmica.
Ventilación mecánica de solo extracción
Un sistema de extracción forzada crea depresión en el local, lo que induce la entrada de aire por aberturas de admisión. Es la solución más habitual en talleres, cocinas industriales y garajes. Sencilla, económica y eficaz cuando se dimensiona bien.
Ventilación mecánica de solo impulsión
Se impulsa aire exterior tratado hacia el interior, creando una ligera sobrepresión que desplaza el aire contaminado hacia las salidas. Habitual en zonas que requieren aire filtrado o climatizado, como salas de control o laboratorios.
Ventilación mecánica de doble flujo con recuperador de calor (VMC doble flujo)
El sistema gestiona simultáneamente la extracción y la impulsión, con un recuperador que transfiere el calor del aire saliente al entrante. Es la solución óptima en espacios con alta ocupación o cuando se quiere reducir el consumo energético del sistema.
La selección del sistema correcto empieza con un análisis técnico del espacio. Antes de proponer ningún equipo, calculamos los caudales necesarios.
Aplicaciones por sector: ¿en qué tipos de nave instalamos?
La necesidad de renovación de aire varía mucho según la actividad. Estas son las situaciones más habituales con las que trabajamos:
- Industria alimentaria. Los procesos de cocción, fermentación y envasado generan vapores de agua, calor y partículas orgánicas. La renovación inadecuada favorece la proliferación de hongos y bacterias en las superficies, con consecuencias directas sobre la seguridad alimentaria.
- Industria química y farmacéutica. Los vapores de disolventes, ácidos y reactivos exigen caudales altos y sistemas de extracción localizada. El diseño debe considerar la zona ATEX si hay riesgo de atmósferas explosivas.
- Talleres mecánicos y de soldadura. Los humos de soldadura y los vapores de aceites de corte son los contaminantes prioritarios. La extracción localizada en los puestos de trabajo debe complementarse con una renovación general de la nave.
- Cocinas industriales y hostelería. Las cocinas profesionales requieren entre 20 y 30 renovaciones por hora. El sistema debe equilibrar la extracción de humos sobre la zona de cocción con la admisión de aire de compensación para evitar problemas de tiro y backdraft.
- Almacenes logísticos. El tráfico de carretillas elevadoras de combustión (gas o diésel) genera CO y CO₂. La renovación es obligatoria por normativa y debe dimensionarse para las horas de mayor actividad.
- Garajes y aparcamientos. El CTE DB-HS3 es de aplicación directa. La instalación debe incluir detección de CO con variación de velocidad del ventilador para optimizar el consumo energético.
Tabla orientativa de renovaciones por hora según tipo de actividad
La siguiente tabla muestra valores de referencia. El dimensionado real siempre requiere un estudio técnico que considere el volumen del espacio, la carga contaminante específica y la normativa aplicable.
| Tipo de actividad | Renovaciones/hora orientativas |
|---|---|
| Talleres mecánicos y de soldadura | 10 – 15 renos/h |
| Cocinas industriales y hostelería | 20 – 30 renos/h |
| Laboratorios químicos | 10 – 20 renos/h |
| Almacenes logísticos (baja carga térmica) | 4 – 6 renos/h |
| Industria alimentaria (vapores y humedad) | 15 – 20 renos/h |
| Garajes y aparcamientos | 6 – 10 renos/h |
| Industria química y farmacéutica | 15 – 25 renos/h |
| Oficinas dentro de nave industrial | 6 – 8 renos/h |
Normativa: caudales mínimos y renovaciones de aire por hora
La normativa que regula la renovación de aire en entornos industriales en España tiene dos marcos distintos que es necesario entender por separado.
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE) establece los caudales mínimos de aire exterior para garantizar el bienestar de las personas. Se aplica a los espacios donde hay ocupación humana continuada y define categorías de calidad del aire interior (IDA 1 a IDA 4) según el uso del edificio. Para uso industrial con ocupación de personas, el RITE exige calcular el caudal en función del número de ocupantes y la categoría IDA asignada.
El Código Técnico de la Edificación, Documento Básico HS3 (CTE DB-HS3) complementa al RITE y establece caudales mínimos de ventilación para edificios con distintos usos, incluidos los industriales. Aplica tanto a edificios de nueva construcción como a reformas y cambios de uso.
Sin embargo, cuando el proceso industrial en sí mismo genera contaminantes (gases, vapores, humos, partículas), el caudal mínimo de proceso supera al caudal de bienestar exigido por el RITE. En esos casos, la normativa aplicable es la de seguridad e higiene industrial (RD 486/1997 sobre lugares de trabajo y la propia Ley 31/1995 de PRL), que exige eliminar el contaminante en origen antes de que se disperse al ambiente de trabajo.
Esta distinción es clave: el RITE regula el bienestar de las personas; la normativa de proceso regula la eliminación de contaminantes. Ambos marcos pueden aplicar de forma simultánea al mismo espacio.
Resolvemos tus dudas
Preguntas frecuentes sobre sistemas de renovación de aire industrial
Depende de la actividad. Un almacén logístico de baja carga térmica puede necesitar entre 4 y 6 renovaciones por hora; una cocina industrial, entre 20 y 30. Los valores de la tabla orientativa anterior son puntos de partida: el cálculo definitivo requiere conocer el volumen del espacio, los contaminantes generados y la normativa aplicable al proceso específico. Un dimensionado insuficiente puede suponer incumplimiento de la PRL.
El caudal mínimo se obtiene multiplicando el número de renovaciones por hora necesarias por el volumen del espacio en metros cúbicos. Por ejemplo, un taller de 1.000 m³ que requiere 12 renovaciones por hora necesita un sistema capaz de mover 12.000 m³/h. A este cálculo se añaden las pérdidas de carga de la red de conductos y los coeficientes de simultaneidad en instalaciones con varias zonas.
El RITE establece los caudales mínimos de aire exterior para el bienestar de los ocupantes. El CTE DB-HS3 define los requisitos de ventilación para distintos usos del edificio. Cuando el proceso industrial genera contaminantes, aplica además el RD 486/1997 sobre condiciones de los lugares de trabajo y la Ley 31/1995 de PRL. En muchos casos los tres marcos normativos son aplicables de forma simultánea.
Los riesgos son tanto para la salud de los trabajadores (elevación de CO₂, inhalación de vapores, estrés térmico) como para la empresa (incumplimiento de la normativa de PRL, posibles sanciones y responsabilidad en caso de accidente laboral). Adicionalmente, la mala calidad del aire se traduce en mayor absentismo, menor rendimiento y deterioro de maquinaria por la corrosión asociada a ambientes húmedos o ácidos.
El coste depende del volumen del espacio, el tipo de sistema elegido, la complejidad de la red de conductos y las características de los contaminantes a tratar. Una instalación básica de extracción mecánica en una nave pequeña puede partir de varios miles de euros; un sistema de doble flujo con recuperador para una nave de gran superficie puede superar los 30.000 euros. El primer paso es siempre el estudio técnico gratuito: sin medir y calcular, cualquier cifra es orientativa.